Frontal y parco.
De carácter rígido, criado a la vieja usanza.
Duro en el discurso para tocar fibras íntimas.
Alex Wyllie fue una pieza fundamental en una etapa de transformación de los Pumas.
En la que dieron un golpe sobre la mesa para clasificarse por primera vez a los cuartos de final de un Mundial, en 1999.
Dañado por un cáncer, Grizz, como se lo conocía, murió a los 80 años en Picton, en la región de Marlborough, en la Isla Sur de Nueva Zelanda.
Uno de los colaboradores extranjeros más trascendentes en la historia del rugby argentino..